Por Henry Osvaldo Tejeda
La corrupción, es una palabra que ya no causa efecto a los oidos de los dominicanos, deberiamos cambiar ese término que ya es un”eufemismo”, para decir mejor “Robo a la Clara”. El nivel de pobreza al que estamos llegando cada dia es preocupante, las familias consideradas hace muuuucho tiempo como de clase media (…?) estan rebasando el fino hilo que las separaba de la otra clase llamada pobre y, ésta, a su vez, mas rápido que de carrera, estan atravesando de manera penosa e impotente la “mano de pintura” que la dividió una vez de la indigencia. (mano de pintura es una frase que el dominicano usa cuando quiere hacer notar la estrechez entre una cosa y otra).
Muy por el contrario esta sucediendo con los ricos, porque es precisamente la pobreza de su prójimo lo que los hace cada dia mas poderosos. Ahora estamos asistiendo a la fiesta de una nueva camada de ricos que, con sus bases enquistadas en el poder político, y apoyados por nuestro presidente, estan aplastando inmisericórdemente a este sufrido pueblo, digno de mejor suerte.
A todo esto, se suma ahora el aumento de un doce porciento en la tarifa eléctrica que, sencillamente, le está quitando de la boca la comida que con tanto dolor y sufrimiento se gana este pueblo humilde. Ayer vi a una señora en la oficina de EDEESTE, (esa señora debe tener mas de setenta años) que se quejaba de amargamente de lo alta que le llegó la factura de luz este mes y decía, que sus ingresos eran de menos de dos mil quinientos pesos al mes y que a veces, no llega a esa suma por lo que, con lágrimas en los ojos, decía a los que estábamos allí: _Díganme uds señores, qué vamos a comer mis nietos y yo ahora? ¡Miren qué abuso!, setecientos cincuenta pesos mas alta que la del mes pasado me llegó la factura, díganme si esto no es un abuso!
Las quejas eran generalizadas, y se armó un reperpero tan grande que, el policía de servicio en la oficina, trató de poner el orden pero tuvo que alejarse del área porque él también se llevó su boche.
Hay cientos de miles de familias que viven con menos de $2,500.00 mensuales y si ud divide estos entre 30 dias, verá que diariamente solo devengan la suma de $83.00, y si a estos le rebaja ud el doce por ciento, solo le quedarán unos setentitres pesos. Qué coño se compra con esa miseria de dinero?
Luego de esto, solo nos resta decir, NOS JODIMOS.
“Pero un dia ahorcan blanco.